El golpe de calor o hipertermia es extremadamente peligroso para los perros y puede llegar a ser mortal en poco tiempo, en menos de media hora.
Los canes toleran las altas temperaturas peor que las personas, les afectan más y con más rapidez porque su cuerpo es menos eficaz a la hora de regularse térmicamente. Por eso es crucial evitar que lleguen a sufrir hipertermia y saber identificar los síntomas que pueden indicar que ya se ha producido: actuar rápido y con eficacia es lo que puede salvar la vida de ese perro.
¿Qué es un golpe de calor?
El golpe de calor es un trastorno que los perros pueden padecer cuando aumenta su temperatura corporal hasta los 42º C (hipertermia), teniendo en cuenta que el rango normal oscila entre los 38 y 39ºC aproximadamente.
Al subir la temperatura de forma brusca disminuyen los líquidos corporales, produciéndose una alteración del sistema circulatorio, dando lugar a que llegue menos oxígeno a los órganos y provocando un fallo de los mismos. Es, por tanto, una emergencia veterinaria.
Factores de riesgo
Los perros tienen mayor dificultad que las personas para autorregular su temperatura corporal porque solo pueden liberar calor a través de la respiración, el jadeo o sudando a través de las almohadillas.
Hay diversos factores que incrementan el riesgo de que un can pueda sufrir un golpe de calor: desde la obesidad a enfermedades respiratorias o cardíacas, así como la ingestión de grandes cantidades de alimento.
Hay que prestar especial atención a los cachorros y a los seniors porque les resulta más complicado regular la temperatura.
Además, ciertas razas, como las que enumeramos a continuación, son más propensas también, en algunos casos por sus características morfológicas -como las braquicéfalas, de hocico corto y achatado- y otras por su pelaje, como los Terranovas.
- Bóxer
- Shih tzu
- Shar Pei
- Lhasa Apso
- Terranova
- Chow Chow
- Bulldog
- Carlino
- Cavalier King Charles Spaniel
- Pekinés
- Staffordshire bull terrier
- Boston terrier…
Síntomas del golpe de calor
Los síntomas más habituales que nos pueden alertar de un golpe de calor son:
- Evidente dificultad para respirar: boca abierta, jadeos muy continuos…
- Alteración de la marcha: temblores, deambulación, tropiezos, caídas…
- Piel y almohadillas más caliente de lo normal.
- Vómitos.
- Saliva excesiva.
- Encías pálidas o azuladas, pudiendo verse enrojecidas y brillantes en casos más graves.
- Comportamientos ansiosos: nerviosismo, inquietud…
- Convulsiones…
Cómo actuar ante un golpe de calor
Cuando nos encontramos ante esta situación es importante mantener la calma para poder ayudar a nuestro can de la mejor forma posible y actuar con rapidez.
Los estudios más recientes sobre la hipertermia ofrecen un consejo clave: es crucial rebajar la temperatura corporal primero y después, cuanto antes, ir al veterinario más cercano.
Estas son las recomendaciones actuales sobre cómo actuar ante un golpe de calor:
- Colocar al can en un lugar fresco y bien ventilado.
- Si está consciente, ofrecerle agua fresca, sin forzar.
- Para perros jóvenes y canes sanos, inmersión en agua fría (parte del cuerpo, poniendo mucho cuidado de dejar siempre la cabeza despejada).
- Para perros más mayores o con problemas de salud, enfriamiento por evaporación (humedecer su cuerpo con agua y abanicar o encender el aire acondicionado o el ventilador).
Las zonas que debemos humedecer antes son:
- Cabeza
- Cuello
- Abdomen
- Axilas
- Ingles
Muchas veces se recomienda colocar paños húmedos sobre el perro pero lo cierto es que es un método menos efectivo que los anteriores.
En cuanto se haya rebajado un poco la temperatura del perro, ¡de inmediato al veterinario!
Prevención del golpe de calor
Los golpes de calor en perros ocurren con más frecuencia en verano, como es lógico, pero pueden producirse en cualquier época si están expuestos a altas temperaturas (por ejemplo dentro de un coche). Cuando el calor es extremo hay que extremar igualmente las precauciones pero lo ideal es evitar riesgos en cualquier momento del año.
Durante los paseos:
- Lo ideal es elegir las horas más frescas del día (primera hora de la mañana o a la caída del sol) para dar los paseos más largos.
- En las horas centrales del día los paseos deberán ser más cortos, a ser posible por zonas de sombra y evitando que hagan ejercicio.
- Pasear por césped siempre será preferible al asfalto. Hay que tener en cuenta que la temperatura que alcanza el pavimento a pleno sol puede ocasionar daños en las almohadillas, erosiones y quemaduras.
- Una forma conocida de comprobar si el suelo está demasiado caliente es la regla de los 5 segundos: consiste en mantener el dorso de la mano apoyado sobre el cemento durante ese tiempo para valorar si somos capaces de soportar la temperatura.
- Una buena opción, siempre que sea posible, es optar por entornos donde el paseo incluya algún baño como en ríos, lagos, pantanos, playas…
- Es importante ofrecer agua con regularidad a los perros en los paseos de verano.
- Y, permitirles descansar a la sombra siempre que les apetezca.
En casa también podemos tomar medidas para minimizar los efectos del calor:
- Es útil colocar varios bebederos con agua fresca y limpia en diferentes estancias. Se puede echar unos cubitos de hielo o cambiar el agua varias veces al día para que no se caliente puesto que eso podría hacer que no les apetezca beber.
- Los perros deben estar en estancias bien ventiladas. Y ojo con las zonas o terrazas acristaladas, el efecto invernadero puede elevar mucho la temperatura ahí.
- Usar juguetes rellenables congelados es una forma muy saludable y divertida de refrescarlos.
- Facilitaremos superficies frescas donde puedan tumbarse a descansar. Existen en el mercado camas refrescantes para los más calurosos.
La alimentación:
- Aconsejamos darles de comer a las horas de menos calor, ya que es habitual que disminuya el apetito.
- Nos interesa facilitar la digestión por lo que es recomendable distanciar la hora de la comida de la hora del paseo.
- Podemos hacer cubitos de hielo con su propia comida a modo de snack saludable (o frutas / verduras congeladas, si les gustan). Así podrás incluso diseñar juegos para que no solo se refresquen sino que sea una estimulación, mejorando su bienestar.
En coche:
Hay que tener cuidado con los viajes en coche, lo ideal es llevar el aire acondicionado siempre puesto. Y, por supuesto, NUNCA hay que dejar a un perro solo dentro del vehículo, ni con las ventanas abiertas ni con el coche a la sombra. Es extremadamente peligroso.
Cuidados de piel y pelo:
- Más que rapar el pelo, que rara vez es aconsejable, es mucho más recomendable realizar un buen cepillado para retirar el pelo de muda.
- Revisaremos el estado de las almohadillas y las hidrataremos con vaselina o con cualquier producto adecuado diseñado para tal fin.
Conclusiones
Hay que proteger a los perros de las altas temperaturas para evitar que les pueda dar un golpe de calor, un trastorno que en su caso es muy grave y puede llegar a ser mortal.
Si detectamos que a nuestro perro le puede estar dando un golpe de calor, debemos rebajar su temperatura lo antes posible y acudir entonces al veterinario.
Mitos
Dependiendo de la edad, estado de salud o incluso de la raza de un perro, la temperatura le puede afectar en cualquier momento del año, especialmente si ha hecho demasiado ejercicio o si está en una zona mal ventilada. No hay que confiarse, los golpes de calor son muy traicioneros.